Finde en Trakai y visita al Akropolis
Segundo fin de semana en Vilnius y la cosa se va animando. Como ya os comente en mi anterior entrada el sabado tenía previsto un viaje a Trakai, una ciudad a 20Km de Vilnius rodeada de lagos por todas partes y con un castillo fortaleza maravilloso en uno de tantos lagos.
Bueno, ya que tenía previsto el viaje desde hacía una semana con mi mentora y no se quien más, evite la tentación de salir el viernes a pesar de las repetidas invitaciones por parte de varios inquilinos de esta nuestra residencia. Todos sabemos que se empieza por una cervecita y se acaba llegando a las 8 de la mañana... y si se ha quedado a las 11.45 en la estación de tren.. si se llega a esa hora uno no va luego a ningún lado.
Total que me comporte como un chico responsable y me quede en el cuarto viendo una pelicula (Warlock, el brujo, del año 89 para más información) y a eso de las 2.30 a chapar la oreja. A las 10 en pie, una duchita, preparar la mochila con una sudadera de repuesto por si refresca, un zumito y minicroasanes de chocolate y arreando que es gerundio.
Da la casualidad que cuando me monto en el trolebus se suben dos chicas españolas de mi misma residencia que conocí el jueves en el concierto. "-¿A dónde vas? -Yo a Trakai ¿y vosotras? -También, con nuestra mentora..." Pues mira, ya sabía quien más venía aparte de mi mentora. Llegamos a la estación y allí estaban esperando (no fuimos los últimos en llegar). Entro con Laura a la estación porque una amiga mia de Turquía estaba dentro y fuimos a buscarla. Cuando salimos ya estabamos todos (bueno.. estaban todas y yo) asi que compramos el billete y a esperar en el andén.

Para montarse en el tren había que escalar, un poco más alto y necesitas una pertiga para subirte. Imagino que será por el tema de la nieve, cuando haya 2 metros de nieve en las vías con esa altura podrán seguir circulando. En unos 20 o 25 minutos nos plantamos en Trakai (el tren iba un poco lento la verdad) y como buenos "turistas" que eramos, en el primer lago que vimos nos echamos 12 o 15 fotos, una con cada cámara y después que si foto a un pato, a una barquita, lo típico vamos.
Nos tocó andar unos 20 minutos hasta llegar al castillo, quizá más de 20 minutos, porque nos metimos por un caminito que cruzaba un parque donde había unas barcas que se pueden alquilar (pero hacía algo de frio como para meterse a remar, además.. siendo el único chico seguro que me habría tocado a mi...) Por ese camino había un puente "monkey bridge" como lo llamaron las chicas lituanas, que cruzaba ese lago, era de madera hecho por tramos, como pequeñas plataformas flotantes unidas entre sí, molaba andar por el puente, cuando nos salimos de el y pisamos tierra la verdad que era extraño, después del movimiento del puente flotante tardamos un minutillo en recuperar el sentido del equilibrio en tierra firme.
Total, que después de hacer el ganso en el puente nos fuimos hacia el castillo. El camino estaba plagado de mosquitos, un autentico coñazo la verdad.. y eso que no hacía calor, en verano tiene que ser un suplicio caminar por allí con tantos mosquitos. De camino vimos a 3 o 4 parejas de recien casados, es muy típico que después de la boda vayan a Trakai para hacerse fotos, el lugar es una maravilla asi que en el album de bodas tienen que quedar genial. Entramos al castillo y las 4 chicas lituanas que venían con nosotros dijeron que no querían pagar 12 litas para entrar porque ya lo habían visto 20 veces, no nos parecio muy bien entrar solos y hacer que nos esperasen, así que decidimos rodear el castillo y ver los alrededores. (Tranquilos, cuando vengan mis padres posiblemente vaya de nuevo y entremos, hasta ahora sólo tengo fotos del patio del castillo)

Como eran casi las tres de la tarde y las tripas nos rugían a todos, nos fuimos a comer, que iba siendo hora! Comimos comida típica Karaite. Los Karaite son una etnia que ayudó a Lituania en el pasado a independizarse y a combatir en una guerra que no recuerdo y tras esa guerra algunos se instalaron en Lituania, según he visto en internet su cultura es similar a la judía pero anteriores a como se conoce hoy día. Algunos rasgos típicos de su cultura es que las casas, en la fachada que da a la calle ponen 3 o más ventanas, mientras que los lituanos sólo ponen 2 ventanas como máximo. Es extraño pero es así. Comímos una especie de empanadillas rellenas, la verdad que estaban de muerte! y con hambre más aún.. una comida de lujo.
Después de comer nos fuimos a ver una de las "iglesias" típicas de los karaites, pero estaba cerrada. Según nos contaron las mentoras sólo quedan 3 iglesias de este tipo en funcionamiento y una de ellas es la de Trakai. Ya que estaba cerrado decidimos volver a Vilnius, eran casi las 5 de la tarde, así que tomamos dirección a la estación de Trakai (un simple apeadero, una parada más en un cercanías) y en el camino vino mi desgracia....Iba hablando con las chicas (claro.. sólo había chicas, con quien más iba a hablar..) cuando de repente giro la cabeza hacia la izquierda para mirarlas y ZAS!... las casas en este pueblo son muy bajas y los tejados triangulares ocupan media acera.. y claro, uno que mide casi 1.80... pues se dejo media cabeza en la esquina del tejado..Por lo menos espero que este invierno tengan goteras, ya que yo me hice una minibrecha.. que ellos sufran un poquito también, que la calle es de todos, no sólo de su tejado.

Llegamos a la estación, sacamos los billetes y .. pasajeros al tren! Destino: Vilnius. Cuando llegamos nos tocó esperar el trolebus de Sauletekio pero llegamos sanos y salvos (unos más que otros...)
Por la noche tranquilito en la residencia, recuperandose uno de la caminata y de la perdia de masa craneoencefálica y de chachara en la cocina hasta las 4 de la mañana con Alvaro y Paz (cordobes y madrileña), hora prudencial para acostarse y descansar un poquito.
Hoy domingo, con eso de que no se hace nada me levante a las 3 de la tarde, y como apenas tengo comida y no me apetece hacer pasta.. me quede en el cuarto sin comer. A eso de las 4.30 o así hablo con Emilio, otro español de Valencia y me dice de hacer un viajecito la semana que viene, no pinta mal asi que nos informaremos y ya veremos como acaba el tema. Total que así hablando me dice que se van al Akropolis (un centro comercial a unos 30 minutos en el bus 45), pues para el Akropolis que vamos, que aún no lo había visto. Ellos tampoco habían comido, así que no soy el único perezoso de la residencia.
Imaginaros un valenciano, un cordobes, una madrileña y el menda lerenda, almeriense de pura cepa, a las 5 y pico de la tarde comiendo en una pizzeria del centro comercial "Cili Pizza" la verdad que las pizzas estaban de muerte, y más con hambre.. aunque yo me habría quedado con la camarera... una morenaza de escandalo, pero ella no aparecía entre los ingredientes posibles.. una pena.

Y nada, después de comer.. que mejor ejercicio para bajar la pizza que una partidita a los bolos, ¿no? Pues allí que vamos; aquí los bolos se hace por tiempo, pillas una hora de juego y lo que te de tiempo. Casi nos da tiempo a acabar dos partidas pero nos han faltado 3 rondas para acabar la última. Y no.. no he ganado ninguna pero en la segunda iba empatado con el primero a 90 puntos.
Después de esta tarde de ocio y gastronómica (por cierto, desde el restaurante se veía la pista de patinaje sobre hielo que hay en el medio del centro comercial) nos recogimos y hasta ahora, que con la panzá de comer (panzá = la cantidad) que nos hemos dado hemos hecho una especie de "desayuno/comida/merienda/cena" y todo por 30 litas! a ver quien ahorra más... ni 10 euros.
Asi que después de este toston enorme que os he dado, me despido hasta la proxima que espero que sea mas corta (como me gusta enrollarme oye..)
Un saludo y mandadme comida :D
Bueno, ya que tenía previsto el viaje desde hacía una semana con mi mentora y no se quien más, evite la tentación de salir el viernes a pesar de las repetidas invitaciones por parte de varios inquilinos de esta nuestra residencia. Todos sabemos que se empieza por una cervecita y se acaba llegando a las 8 de la mañana... y si se ha quedado a las 11.45 en la estación de tren.. si se llega a esa hora uno no va luego a ningún lado.
Total que me comporte como un chico responsable y me quede en el cuarto viendo una pelicula (Warlock, el brujo, del año 89 para más información) y a eso de las 2.30 a chapar la oreja. A las 10 en pie, una duchita, preparar la mochila con una sudadera de repuesto por si refresca, un zumito y minicroasanes de chocolate y arreando que es gerundio.
Da la casualidad que cuando me monto en el trolebus se suben dos chicas españolas de mi misma residencia que conocí el jueves en el concierto. "-¿A dónde vas? -Yo a Trakai ¿y vosotras? -También, con nuestra mentora..." Pues mira, ya sabía quien más venía aparte de mi mentora. Llegamos a la estación y allí estaban esperando (no fuimos los últimos en llegar). Entro con Laura a la estación porque una amiga mia de Turquía estaba dentro y fuimos a buscarla. Cuando salimos ya estabamos todos (bueno.. estaban todas y yo) asi que compramos el billete y a esperar en el andén.
Para montarse en el tren había que escalar, un poco más alto y necesitas una pertiga para subirte. Imagino que será por el tema de la nieve, cuando haya 2 metros de nieve en las vías con esa altura podrán seguir circulando. En unos 20 o 25 minutos nos plantamos en Trakai (el tren iba un poco lento la verdad) y como buenos "turistas" que eramos, en el primer lago que vimos nos echamos 12 o 15 fotos, una con cada cámara y después que si foto a un pato, a una barquita, lo típico vamos.
Nos tocó andar unos 20 minutos hasta llegar al castillo, quizá más de 20 minutos, porque nos metimos por un caminito que cruzaba un parque donde había unas barcas que se pueden alquilar (pero hacía algo de frio como para meterse a remar, además.. siendo el único chico seguro que me habría tocado a mi...) Por ese camino había un puente "monkey bridge" como lo llamaron las chicas lituanas, que cruzaba ese lago, era de madera hecho por tramos, como pequeñas plataformas flotantes unidas entre sí, molaba andar por el puente, cuando nos salimos de el y pisamos tierra la verdad que era extraño, después del movimiento del puente flotante tardamos un minutillo en recuperar el sentido del equilibrio en tierra firme.
Total, que después de hacer el ganso en el puente nos fuimos hacia el castillo. El camino estaba plagado de mosquitos, un autentico coñazo la verdad.. y eso que no hacía calor, en verano tiene que ser un suplicio caminar por allí con tantos mosquitos. De camino vimos a 3 o 4 parejas de recien casados, es muy típico que después de la boda vayan a Trakai para hacerse fotos, el lugar es una maravilla asi que en el album de bodas tienen que quedar genial. Entramos al castillo y las 4 chicas lituanas que venían con nosotros dijeron que no querían pagar 12 litas para entrar porque ya lo habían visto 20 veces, no nos parecio muy bien entrar solos y hacer que nos esperasen, así que decidimos rodear el castillo y ver los alrededores. (Tranquilos, cuando vengan mis padres posiblemente vaya de nuevo y entremos, hasta ahora sólo tengo fotos del patio del castillo)
Como eran casi las tres de la tarde y las tripas nos rugían a todos, nos fuimos a comer, que iba siendo hora! Comimos comida típica Karaite. Los Karaite son una etnia que ayudó a Lituania en el pasado a independizarse y a combatir en una guerra que no recuerdo y tras esa guerra algunos se instalaron en Lituania, según he visto en internet su cultura es similar a la judía pero anteriores a como se conoce hoy día. Algunos rasgos típicos de su cultura es que las casas, en la fachada que da a la calle ponen 3 o más ventanas, mientras que los lituanos sólo ponen 2 ventanas como máximo. Es extraño pero es así. Comímos una especie de empanadillas rellenas, la verdad que estaban de muerte! y con hambre más aún.. una comida de lujo.
Después de comer nos fuimos a ver una de las "iglesias" típicas de los karaites, pero estaba cerrada. Según nos contaron las mentoras sólo quedan 3 iglesias de este tipo en funcionamiento y una de ellas es la de Trakai. Ya que estaba cerrado decidimos volver a Vilnius, eran casi las 5 de la tarde, así que tomamos dirección a la estación de Trakai (un simple apeadero, una parada más en un cercanías) y en el camino vino mi desgracia....Iba hablando con las chicas (claro.. sólo había chicas, con quien más iba a hablar..) cuando de repente giro la cabeza hacia la izquierda para mirarlas y ZAS!... las casas en este pueblo son muy bajas y los tejados triangulares ocupan media acera.. y claro, uno que mide casi 1.80... pues se dejo media cabeza en la esquina del tejado..Por lo menos espero que este invierno tengan goteras, ya que yo me hice una minibrecha.. que ellos sufran un poquito también, que la calle es de todos, no sólo de su tejado.
Llegamos a la estación, sacamos los billetes y .. pasajeros al tren! Destino: Vilnius. Cuando llegamos nos tocó esperar el trolebus de Sauletekio pero llegamos sanos y salvos (unos más que otros...)
Por la noche tranquilito en la residencia, recuperandose uno de la caminata y de la perdia de masa craneoencefálica y de chachara en la cocina hasta las 4 de la mañana con Alvaro y Paz (cordobes y madrileña), hora prudencial para acostarse y descansar un poquito.
Hoy domingo, con eso de que no se hace nada me levante a las 3 de la tarde, y como apenas tengo comida y no me apetece hacer pasta.. me quede en el cuarto sin comer. A eso de las 4.30 o así hablo con Emilio, otro español de Valencia y me dice de hacer un viajecito la semana que viene, no pinta mal asi que nos informaremos y ya veremos como acaba el tema. Total que así hablando me dice que se van al Akropolis (un centro comercial a unos 30 minutos en el bus 45), pues para el Akropolis que vamos, que aún no lo había visto. Ellos tampoco habían comido, así que no soy el único perezoso de la residencia.
Imaginaros un valenciano, un cordobes, una madrileña y el menda lerenda, almeriense de pura cepa, a las 5 y pico de la tarde comiendo en una pizzeria del centro comercial "Cili Pizza" la verdad que las pizzas estaban de muerte, y más con hambre.. aunque yo me habría quedado con la camarera... una morenaza de escandalo, pero ella no aparecía entre los ingredientes posibles.. una pena.
Y nada, después de comer.. que mejor ejercicio para bajar la pizza que una partidita a los bolos, ¿no? Pues allí que vamos; aquí los bolos se hace por tiempo, pillas una hora de juego y lo que te de tiempo. Casi nos da tiempo a acabar dos partidas pero nos han faltado 3 rondas para acabar la última. Y no.. no he ganado ninguna pero en la segunda iba empatado con el primero a 90 puntos.
Después de esta tarde de ocio y gastronómica (por cierto, desde el restaurante se veía la pista de patinaje sobre hielo que hay en el medio del centro comercial) nos recogimos y hasta ahora, que con la panzá de comer (panzá = la cantidad) que nos hemos dado hemos hecho una especie de "desayuno/comida/merienda/cena" y todo por 30 litas! a ver quien ahorra más... ni 10 euros.
Asi que después de este toston enorme que os he dado, me despido hasta la proxima que espero que sea mas corta (como me gusta enrollarme oye..)
Un saludo y mandadme comida :D




